El Año Universal 1 propone una energía de inicio, impulso, protagonismo, autenticidad y creación. Es una etapa para tomar decisiones con firmeza, avanzar frente a obstáculos y elegir con claridad el camino que queremos transitar durante los próximos nueve años.
La clave está en un delicado equilibrio: estar plenamente en el aquí y ahora, pero al mismo tiempo proyectar desde este presente consciente el futuro que deseamos construir. “Todo lo que sembramos en un Año 1 va a dar sus frutos a lo largo del ciclo que empieza”, sostiene.
